Karol Natalia Mambuscay y Sebastián Romero, aprendices del programa tecnológico en gestión de proyectos de desarrollo económico y social e integrantes del semillero de investigación SIIDE, presentaron el proyecto “Herramientas pedagógicas para la inclusión educativa de niños neurodiversos con Trastorno del Espectro Autista (TEA)”, una iniciativa orientada a fortalecer los procesos de aprendizaje, la autonomía, la comunicación y la participación de niños entre los 5 y 8 años, así como a brindar herramientas de apoyo y acompañamiento a sus cuidadores.
El proyecto, desarrollado con el acompañamiento del instructor Carlos Ossa, surge de la necesidad de brindar herramientas pedagógicas que permitan dar continuidad, desde el hogar, a los procesos terapéuticos y educativos de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), contribuyendo a disminuir las brechas en el acceso al aprendizaje y promoviendo entornos más inclusivos, participativos y accesibles.
El kit integra diversos materiales didácticos diseñados para estimular habilidades cognitivas, sociales y comunicativas, entre ellos un lector bilingüe de tarjetas para el reconocimiento de imágenes y palabras en español e inglés, un juego de letras para la construcción de palabras y frases, tarjetas de preguntas orientadas a las actividades de la vida diaria y recursos para fortalecer la atención y la concentración, como el material “Encuentra las diferencias”.
“Nuestro proyecto se trata de la generación de un kit de herramientas didácticas que busca el fortalecimiento tanto del rol del cuidador como agente activo en el proceso de aprendizaje, autonomía y comunicación de los niños”, explicó la aprendiz Karol Mambuscay.
Los aprendices señalaron que la propuesta nació a partir de experiencias académicas y profesionales relacionadas con la atención a población autista y de la identificación de un vacío pedagógico en el entorno familiar.
“Muchas veces el aprendizaje se desarrolla en el colegio o durante las terapias, pero en casa existe un vacío sobre cómo continuar fortaleciendo los logros obtenidos. Con este proyecto buscamos apoyar a las familias y brindarles herramientas que les permitan participar activamente en el proceso de sus hijos”, manifestó Sebastián Romero.
Asimismo, destacaron que el propósito del proyecto no es ofrecer una solución definitiva, sino proporcionar recursos de apoyo que contribuyan al fortalecimiento de las habilidades de la vida diaria, la comunicación y la inclusión social de los niños neurodiversos.
“Queremos que los cuidadores pasen de ser observadores pasivos a agentes activos en el proceso educativo y terapéutico de sus hijos, y que comprendan que estas herramientas representan una oportunidad para aprender, conectar y crecer junto a ellos”, afirmaron los aprendices.
Durante el proceso investigativo, el equipo desarrolló entrevistas con familias y revisó experiencias de padres y cuidadores para comprender las necesidades reales de esta población. Además, enfrentó el desafío de diseñar materiales que respondieran a las características de los niños con TEA y que, al mismo tiempo, pudieran ser utilizados por otros niños neurodiversos y neurotípicos.
Con esta iniciativa, el Semillero de Investigación SIIDE permite evidenciar cómo el conocimiento y la formación profesional integral pueden convertirse en herramientas para promover la inclusión, el respeto por la diversidad y la transformación de vidas.
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